M煤sica y ritmo en la escritura literaria_

M煤sica y ritmo en la escritura literaria

En su extraordinario libro Conversaciones sobre la escritura, 脷rsula Le Guin nos dice: 芦Por debajo de la memoria y la experiencia, por debajo de la imaginaci贸n y la invenci贸n, por debajo de la palabra, hay ritmos ante los que la memoria, la imaginaci贸n y las palabras se ponen en marcha; la tarea de quien escribe es ahondar lo suficiente para sentir ese ritmo y dejar que ponga en marcha la memoria y la imaginaci贸n para que 茅stas encuentren las palabras禄

Hay algo abstracto en esta idea, dif铆cil de asir; sin embargo, cuando reconocemos que un texto que escribimos es la proyecci贸n nuestra m煤sica interior, no tenemos dudas de que hay una estricta conexi贸n entre nuestro ritmo interno y la musicalidad del texto.

Pero podemos ir m谩s lejos, y pensar c贸mo se construye el ritmo: cu谩les son sus elementos constitutivos.

Un p谩rrafo gana en ritmo y musicalidad cuando combina diferentes extensiones en sus oraciones: cortas, medias y largas. El trabajo sobre el ritmo es, entonces, en unos de sus niveles, un trabajo de composici贸n sint谩ctica.

Pensar en qu茅 efectos pl谩sticos y sensoriales produce determinado uso de la extensi贸n de las oraciones y el uso de la puntuaci贸n, tambi茅n nos ayuda a comprender la relaci贸n entre RITMO Y SENTIDO: una prosa muy puntuada, con oraciones breves, crea un ritmo mucho m谩s vertiginoso -o seco- que una prosa m谩s acompasada, donde predominan las oraciones con estructuras m谩s complejas, subordinadas.

Otro elemento compositivo que contribuye a construir la m煤sica de un texto, es la sonoridad de las palabras. Las formas pl谩sticas que configuran las vocales y las consonantes – y la extensi贸n de cada palabra – modelan tambi茅n al texto. Un aspecto a tener en cuenta para asegurar la plasticidad de la prosa es identificar y corregir, cuando escribimos, rimas involuntarias聽 o cacofon铆as. Muchas veces la escritura se acomoda f谩cilmente a los sonidos repetidos, pero al leer en voz alta tenemos que detectarlas y corregirlas, cambiando esas palabras que obstaculizan la fluidez de la proa.

La m煤sica y el ritmo dependen no s贸lo de que logremos capar nuestra m煤sica interior, sino tambi茅n de la afinaci贸n de nuestro o铆do.

Hay que leerse en voz alta una y otra vez, escuchar si el texto trastabilla, e identificar todos los ripios que impiden que la prosa fluya; s贸lo as铆 podemos sentarnos frente a esa primera versi贸n, a retrabajar cada momento de la prosa, y pulir su matriz r铆tmica, hasta lograr ese ritmo armonioso que logre atrapar al lectorx, que lo conduzca del principio al fin.

Marian Mazover

Marian Mazover

Soy dramaturga, directora teatral, docente y comunic贸loga (UBA)

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